La Laguna 69, en pleno Parque Nacional Huascarán, representa una de las experiencias más singulares que es posible tener en los Andes peruanos. Este paraje, ubicado en la Cordillera Blanca, conjuga montañas cubiertas de nieve, glaciares, saltos de agua y un lago de un color azul turquesa casi irreal; el acceso a ella es muy sencillo y se puede hacer en el transcurso de una jornada a partir de la ciudad de Huaraz, la capital de la región de Áncash.
El camino hacia la Laguna 69 no es sólo una simple excursión sino que es también una lección de geografía pero no sólo de eso sino también de ecología en los Andes: un paisaje donde la altura, el clima, la vegetación y los animales nos brindan un espectáculo que varía con cada paso.
