El 70% de los viajeros elige la estación seca y evita la lluviosa. Pero, sinceramente, ambas tienen sus ventajas y desventajas en cuanto a paisajes y comodidad. Por eso, la mejor época para visitar Machu Picchu es durante los meses intermedios de abril, mayo, septiembre y octubre.
Estos meses ofrecen el equilibrio perfecto entre ambas estaciones, con un clima agradable y menos gente. Aun así, puedes visitar Machu Picchu cualquier mes del año, según lo que busques. Lo importante es que tus ahorros no se vean afectados por una densa niebla.
